El trabajo técnico de una web de negocio pequeño son entre tres y cinco días. Lo que convierte eso en tres meses casi siempre es el mismo cuello de botella: los textos y las fotos.
Los plazos, por tipo de web
- Web de presentación (4-6 secciones): de 7 a 10 días naturales.
- Web con páginas por servicio (8-15 páginas): de 2 a 4 semanas.
- Tienda online pequeña, hasta 50 productos: de 4 a 8 semanas.
- Web con funcionalidad propia: a partir de 2 meses, y aquí las estimaciones se vuelven honestamente inciertas.
Estos plazos cuentan desde que tenemos el material, no desde que se firma.
Cómo se reparte el trabajo
- Día 1. Una llamada de media hora: qué vendes, a quién, qué quieres que haga la web y qué webs te gustan.
- Días 2 y 3. Montamos la estructura y la portada con tu contenido de verdad, no con texto de relleno. Verlo con tus servicios y tus fotos cambia las decisiones.
- Días 4 a 6. El resto de páginas, el formulario, los textos legales y la versión móvil.
- Día 7. Lo ves entero y nos dices qué cambiar.
- Días 8 a 10. Cambios, pruebas de velocidad y publicación.
Lo que de verdad retrasa
Las fotos que van a llegar la semana que viene
Es la frase que más veces hemos oído. Si no tienes fotos propias, decídelo el primer día: o contratamos un fotógrafo, o tiramos con imágenes de archivo y ya se cambian más adelante. Lo que no funciona es dejar el hueco esperando.
Los textos
Escribir sobre el propio negocio cuesta más de lo que parece. Si te bloqueas, díctalo en el móvil como si se lo contaras a un amigo y mándanos el audio: nosotros lo pasamos a texto. Es más rápido para todos que quedarse mirando una hoja en blanco.
Cinco personas opinando
Con un decisor, la web sale en una semana. Con cuatro socios que revisan por separado, tarda un mes, y no por el diseño: por las rondas.
Nombrar a una persona que decide, aunque consulte por dentro, es la medida que más acorta plazos.
Los accesos
El dominio lo compró un sobrino en 2019 y nadie sabe con qué correo. Esto para una web ya terminada durante semanas. Localiza esos accesos el primer día, no el último.
Lo que sí merece la pena esperar
Hay dos cosas que no conviene acelerar: los textos legales, que son obligatorios y llevan datos reales de tu empresa, y las pruebas del formulario. Publicar con un formulario sin probar es tirar el trabajo de una semana.
Qué puedes preparar antes de empezar
- Lista de servicios con una descripción de dos líneas cada uno.
- Fotos del local, del equipo y de trabajos terminados.
- Datos fiscales completos para los textos legales.
- Accesos al dominio y al alojamiento, si ya los tienes.
- Tres webs que te gusten y una frase de por qué.
Con esa carpeta preparada, una web de presentación sale en una semana sin apreturas.